21 abril, 2014

Burbujas ~

Fue rápido; eso lo tenemos claro.
No hace falta que me remonte a viejas publicaciones, mensajes y conversaciones.

Había algo, ¿Qué era?; no lo sé. Siempre pensé que era mejor no saber.

No dimos nombre a nada y siempre nos movimos en las sombras; clandestinos sin razón.
Como un par de corazones ninjas, sigilosos y asustados de lo que sentían.

Ayer fueron burbujas que bailaban día tras día, que parecía que nunca morirían.

[...]

Eso fue ayer.
La única burbuja que queda hoy es: tu mundo, donde, claramente, no habito.

Apela a la memoria, hazlo por tí y por mi.
No quiero caminar solo sabiendo que estás ahí, en ese mundo que compartías, pero de donde fui exiliado.

Pequeñas burbujas bailan tímidas a mi alrededor; burbujas diamantes, reflejos de los tuyos.
No quiero otros diamantes,
Tu mirada que me anima es el diamante principal, en esta historia que contar.
En mis noche yace fugitiva con ganas de volar hacia tu vida, son palabras, son silencios, son tú.

Burbujas, donde habitan tus miedos, donde habita tu ira, donde habita su desilusión, donde habitas tú. 



08 abril, 2014

El Principito y la Rosa [Amar, querer...] ~



-“Te amo” - dijo el principito…

-“Yo también te quiero” - dijo la rosa.


-“No es lo mismo” - respondió él…


"Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.

Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.

Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.

Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.

Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de vos, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.

Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.

Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.

Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”


-“Ya entendí” - dijo la rosa.


-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito.

Silencio [Tercera Parte y Final] ~


LA SABIDURIA DEL SILENCIO.
Fuente: http://wide-awakeness.blogspot.com


  • Habla simplemente cuando sea necesario. 
  • Piensa lo que vas a decir, antes de abrir la boca. 
  • Se breve y preciso, ya que cada vez que dejes salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi (energía). 

De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

  • Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. 
  • No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas, porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.
  • Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada.
  •  Aprende a ser como un espejo. Escucha y refleja la energía. 

El Universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el Universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones, y nos envía de vuelta el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se representan en nuestra vida.

  • Si te identificas con el éxito tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracaso. 
Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna. 

Aprende a ser como el Universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera, con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permitiendo una comunicación sincera y fluida.

  • No te des mucha importancia y sé humilde, pues cuanto más te muestres superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.
  • Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de las opiniones de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable.
  • No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos. 
  • Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar. 
El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. 

  • Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.
  • No te comprometas fácilmente.
 Si actúas de manera precipitada sin tomar consciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen “si”, porque saben que ese “si” no es sólido y le falta valor. Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.

  • Si realmente hay algo que no sabes o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. 
El hecho de no saber es muy incómodo para el ego, porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.

  • Evita el hecho de juzgar y criticar a la gente, ten una compasión infinita y no conozcas la dualidad.
 Cada vez que juzgas a alguien, lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido. 
  • Juzgar es una manera de esconder las propias debilidades. 
  • El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.
  • Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resuelto en ti mismo. 
  • Deja que cada quién resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. 
  • Ocúpate de ti mismo, no te defiendas. 
Cuando tratas de defenderte, en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás demostrando que las palabras de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.

  • Tu silencio interno te vuelve impasible.
  •  Haz regularmente un ayuno de la palabra para reeducar el ego, que tiene la costumbre de hablar todo el tiempo. 
  • Practica el arte de no hablar. 
Toma un día a la semana para abstenerte de hablar, o por lo menos unas horas en el día, según lo permita tu organización personal.
Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. 
Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya.
  • El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. 
Si tu ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno y todo tu ser se envenenará rápidamente, perdiendo la paz.

  • Quédate en silencio, cultiva tu propio ser interno. 
  • Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. 
  • No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. 
  • Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.

SE APRENDE MUCHISIMO ESTANDO CALLADO Y EN SILENCIO, ESCUCHANDO LO QUE DICEN LOS DEMÁS: LO DIFICIL ES PODER HACERLO.

03 abril, 2014

Histeria Colectiva ~

El miedo vende.

Donde veas, habrá gente vendiendo miedo, aprovechándose de los débiles, de los desinformados, taladrando en sus cabezas que necesitan sentirse a salvo.

Miedo; un producto de exportación; el capital más preciado de lo que quieren poder.
Una herramienta infalible para controlar.

No le temas al miedo; no dejes que te gobierne; sé valiente. 


02 abril, 2014

Mientras tú en el andén ~

Hay una estación de Metro que me produce nostalgia; una mezcla de entre alegría y tristeza. Un recuerdo de días brillantes y una sonrisa eterna.

"...Cuando hago el cambio de andén en Vicente Valdés, ya siento los nervios, hasta hoy.
Avanzan las estaciones, avanza el carro, avanza el tiempo.

Bellavista y Mirador, pasan rápido...

Ya avanzando a Pedrero, la sonrisa se aparecía sola en mi cara.
En aquellos días, te veía sentada en cualquiera de los extremos del andén, siempre pendiente de los carros que llegaban, y buscándome entre la multitud que subía y bajaba.
Ahora cuando el tren se detiene, te busco. 
Busco esos ojos negros que me enamoraron; esos ojos negros que estaban perdidos ese día que te conocí, sentada en esa misma estación. Miro y miro por si de verdad el destino te quiso poner en ese andén en el mismo segundo que yo, esperando que me regale una excusa para verte y compartir unos minutos.

Pero nunca te he vuelto a ver ahí.
Sólo han sucedido despedidas en ese andén. Unas más largas que otras, pero siempre con el mismo final: Tú mirando el carro donde estoy, moviendo tu mano, buscando mis ojos, tratando de retener el tiempo, que se congele justo ahí.
No miento: he sentido ganas de bajar, como en aquel tiempo; bajar y irme contigo a donde nos lleve el atardecer.

Me pasa lo mismo cuando paso por Baquedano, Los Héroes, Estación Central y Universidad de Santiago. ¿Estarás aquí? ¿Habrás ido a clases? ¿Algún trámite? ¿Estarás perdida?

Me quedo en silencio, buscando; buscándote entre los rostro, entre la gente, entre la memoria..."

¿Qué si creo en las casualidades?
No amiga, si nos encontramos algún día, mientras miramos la multitud, no será ninguna coincidencia. Será el fin de la búsqueda.






01 abril, 2014

Cada Segundo ~






    Un breve instante, que parece un año.
    Cuando en un segundo todo cambia,
    cuando la vida se quiebra en ángeles pequeños.
    No digas nada, y sólo mira como avanzan los segundos; cuéntalos.
     
    1...2...3... avanza y avanza, todo cambia y cambia.
     
    No esperes que el próximo segundo quede inerte en el tiempo,
    seguramente, la mente se fuga al vacío, deseando el silencio.
    Amigo, detente en este ciego vicio, en insconsecuencias,
    deja que el aire vuelva a su lugar; déjala respirar en la soledad,
    que sus fuerzas recién comienzan a aflorar, después de un luto entre sombras.
    Amigo, detente en tu locura, que lastimas su dulce corazón.
    Si bastó un segundo para que todo cambiara,
    ¿no bastara un segundo para volver todo a su lugar?
    Me entrometo despacio y sigiloso en tu jugada,
    ni siquiera has notado cómo acecho a tu musa. 
    Amigo, cuenta cada segundo, porque serán los últimos,
    el día que presentaste el lobo al rebaño, fue el día que nos coronó.
    Dirás que es una blasfemia, pero es la esencia del cazador;
    cazar sin ser cazado, vivir y dejar morir.
     
    Y es que con cada segundo que pasa,
    la Luna se vuelve más tenue, invocando a los malditos.
    Aquellos que consumen la razón y se entregan al deseo,
    los malditos que cortan tu cabeza, para darle más sangre al corazón.
     
    Fue sólo un segundo, pero parece la vida.
    Me descuidé un segundo, y perdí la vida.
    La miré un segundo, y volvió la vida.
    Me tomó un segundo, robándome la vida.
     Si me amara un segundo, le regalo la vida.
    Un segundo la vida, dos segundos, ya se ha ido.
    Todo pasa en un segundo; nada ocurre en un segundo.
    Pero no es cuando pasa ese segundo, que empezamos a vivir.
     
     

    31 marzo, 2014

    Silencio [Segunda Parte] ~

    Más bien una trilogía en la ausencia de palabras.

    Cuán silenciosa es la noche, si parece que devorara el sonido, las voces, los gritos. Siempre recuerdo su voz en el silencio, más bien ahora parece que fue telepatía, porque sus labios estaban enredados en los míos.

    Fue aquella noche de Verano, ese Verano en que la vida corría en las manos.

    En ese silencio, fue que lo escuché por primera vez, más bien por segunda y tercera. Ese silencio mágico, que guarda ansias de explotar, de contener las ganas de abrir la boca y dejar que el corazón se acelere y saque lo que tiene dentro; de no sentir más esa presión en el pecho, al verte silenciosa en la oscuridad, de un llamado improvisado e intercambiar diez palabras rápidas y una risa.

    Hubo un tiempo en que me dolía el silencio, porque en él la encontraba. Esa dama lúgubre de largos brazos y manos gélidas, de un aliento venenoso, que te paraliza el cuerpo. Dicha dama, no era más que mi Miseria rondando, nadando en la pena de un quiebre, de un cambio de vida, de un despertar los días sábados sin el abrazo paterno, de negarme el cariño de mi padre.
    Ahí estuvo el silencio mucho tiempo, en ese rincón oscuro de la memoria, pero de una memoría dolorosa y agonizante, que carcomía de adentro la carme.

     Con el tiempo se volvío aliado, el silencio compañero; aquel que me abrazaba en las tardes de soledad, y enguajaba mis lágrimas sin pedir nada a cambio, sólo mi compañía. Quería estar con él, y él no me abandonaba, a diferencia de las personas, que huían de mi cara zombificada y mis falsas ganas de estar bien. No quería estar bien, ni conmigo ni con nadie, sólo quería estar, tal como ahora, pero estar mal para mi, para mi música y para mis sueños extravagantemente bizarros, alejados de toda realidad. Viajé al País de las Maravillas, pero estaba corrompido de mi escoria humana, así que lo abandoné pronto, cuando los primeros rayos de la Luna aparecieron sobre mí, durante el equinoccio de Otoño. 

    La primera Luna, la que marca Cuaresma, la que en silencio, escuchó mis lamentos, mis aullidos, y consoló mi corazón, lo adoptó, y fui parte de ella, hasta hoy.
    Siempre en silencio le agradezco a la Luna su misericordia, su benevolencia y paciencia. Cómo me ayudó a estar bien.
    No soy hijo de la Luna, soy su siervo en la oscuridad, y en la complicidad de ese silencio.

    Más bien, el silencio ahora me ayuda a aclararme, a entenerder, a aprender. Pues en silencio, doy mis primeros pasos en las conquistas, desde las sombras, maquineando y sopesando posibilidades. No juego a perder, eso es para novatos. Pero es en el silencio, donde está el poder de estas jugadas; el elemento sorpresa y el remate.
    Hay que hablar poco, lo necesario; lo demás es en actos, en sorpresas, en actitudes. Ese es el leiv'motiv  de una jugada maestra: ser silenciosa, que para el resto pase desapercibida.

    El silencio, enemigo, arma y aliado. Todas las caras de un incomprendido, de un momento exacto y perfecto. De ese silencio astuto, que se convierte en futuro, en decisión, en amor y valentía.

    Más que silencio, parece un ser invisible, que nos acompaña, que nos posee a ratos y hace de las suyas.

    Aprende su nombre y úsalo. Es el mejor consejo que te puedo dar.