"Engañarse duele mucho, no lo sentía así, hasta eso fue un engaño..."
La energía vital se agota.
No es que me considere una pila que se recarga con los fines de semanas, si no, que hay ciclos que cumplo y al final, siempre que trato de cambiar, de hacer cosas nuevas, de idear estupideces, todo termina en esto: perdido.
Ya se me hace costumbre andar casi mendigando una sonrisa. Se suponía que Septiembre traería los aires de esa primavera inspiradora, vital, que nos dejaría saciados de cariño y sol. Pero el primer día, Lunes está nublado.
No me siento nada bien.
Tengo unas ganas de llorar que sólo las detienen el uniforme de trabajo. Esta camisa con su bordado en el bolsillo izquierdo, que cubre mi corazón, y lo esconde del mundo.
Mi trabajo es un escape, y por más que reclame y patalee, me gusta lo que hago aquí, lo hago bien y soy bien reconocido. Cuántos de esos "gracias" serán reales?
No sé de verdad qué pensar, decir o escribir. Es difícil en este estado, es casi como tener una neblina cubriendo mis pensamiento, y que lentamente se vuelve viscoza, densa, y frenan mis movimientos, frenan mis ideas. Me cuesta pensar con claridad, sólo siento angustia, y esa picazón en la nariz de unas lágrimas cercanas.
Es horrible. Antes creía que era adicto a este sentimiento asqueroso, y que me hacía quien soy. Me engañé.
En este momento, quisiera cerrar los ojos, y no ver nada más. A nadie más, ningun correo ofreciéndome cosas, ningun mensaje de Whatsapp o Line, ninguna notificación absurda de Facebook, ni siquiera leer una burbuja de messenger, nada nada. Morir en mi cama.
Lentamente, por engañarme, pierdo algo de mi.
Olvidé hacia donde iba. Tendré que recurrir a mis amigos?
Lo único que tengo dentro es este orgullo inútil, que no ayuda a nada. Sólo sentirme peor.
Me regaña por mi sentir, y yo sin saber el origen de esto.
No es mi mejor día, ni el peor, pero la quimera que vive en mi interior, cayó en melancolía.
Cierro los ojos, y sólo veo unas manos que se estiran hacía mi, tratando de sacarme de esta oscuridad.
Quién será?, seré yo mismo?
(...)
No...
02 septiembre, 2013
29 agosto, 2013
Carta ~
Hace unos años escribí una carta que nunca envié.
No recuerdo bien sus palabras, pero siempre la idea ha habitado mis pensamientos.
Si volviese a escribirla, quedaría así:
"Cariño, busca un tiempo de tranquilidad para esta carta. Habla de tí, y de la locura que significa el no dejar de pensarte.
Cada mañana despierto y sol te nombra, y aún entre la lluvia, pareciese que susurrara tus letras.
Tienes esa canción al caminar, y te empeñas en disipar las dudas de nuestras vidas. Siempre alegre, positiva, con una sonrisa que regalar o una frase esquiva; siempre te estaré agradecido por acompañar mi soledad.
En estos momentos te pienso y me es imposible no sonreír, es que estás llena de vida, y los días caminan al unísono con tu rostro. Como un pacto de complicidad donde he de brillar con tu dicha y apagar por tu melancolía.
Si te dijera que eres perfecta, me regañarías. Pues no es de tí sentirte como tal, pero a mis ojos, eres todo lo que alguien podría desear para si.
Perdóname: esto cambiará las cosas, y aquellas margaritas en tus mejillas sucumbirán a su dueño, su profundidad mística y alborotada simetría.
Lo he meditado tanto, y cuál ladrón, he robado a la Luna su tranquilidad, dejándola desnuda entre la neblina. No encontré la respuesta que vive en tu corazón. Ese laberinto de paredes cálidas que he tratado de resolver mil y una vez, perdiendo siempre en el intento. Quizás al sincerarme, encuentre la puerta que tanto ansié, o peor, el pozo que lleve a cruel destino.
Pues ese otoño, en que las hojas caían sobre nuestras manos fundidas por amor, dejó una cicatriz.
Tu locura y pasión es lo que todo hombre sediento busca en un desierto de rostros apenas reconocibles. Esas palabras que me acurrucan por las madrugadas, inspirándome valor para afrontar la vida, y me arman a ser lo que quieres para mi. Nunca me has rogado, y contadas veces me muestras tu debilidad. Tu fortaleza es siempre refugio en mi adversidad, y tu tacto tibio es capaz de revivir la inspiración.
Te dedicaría poemas y notas, pero eres de aquellas que prefieren el silencio, y que en la intimidad, el lenguaje corporal haga lo suyo.
He tratado de no olvidar aquello que me enseñas con esmero, a valorar la confianza, la belleza de los detalles y la verdad dominante dando cara.
Aquí estoy maestra, lo enseñado te lo demuestro y con creces.
Han sidos años de absoluto actuar, pensando cada gesto, siguiendo tus ojos y nunca he dudado de tus sueños.
Pues contigo, el tiempo se vuelve infinito, y lo relativo, absoluto. Si hasta el pestañear lo conviertes en un espectáculo mágico.
La noche y el día dan paso a tu vida, la mía, y porque no decirlo, la nuestra.
No temeré nunca más, pues tengo tu mano sobre mi, el resto, sucederá.
Es una nueva línea en tu diario: en mi felicidad siempre abrirá senda la tuya propia, tenlo seguro.
Por gestos, miradas y risas eternas, que iniciaron una tarde al borde de un ánden olvidado.
Lunática, todo cambiará, pero la oscuridad huirá del alba tal como ayer y siempre.
Ahórrate las palabras por respuesta, sólo regálame tu sonrisa cómplice..."

Nunca llegaste a manos de Lunática. Y me conformé por aullar a una Luna silenciosa, testigo de esta cobardía.
Me lo perdonaré algún día?
Seríamos otros hoy?
Y aunque hoy caminamos juntos bajo las hojas, nuestras manos sólo se rozan con vergüenza.
Las miradas se ruborizan, y cuando el tiempo se comienza a detener alrededor, evitamos notarlo.
Qué será?
No recuerdo bien sus palabras, pero siempre la idea ha habitado mis pensamientos.
Si volviese a escribirla, quedaría así:
"Cariño, busca un tiempo de tranquilidad para esta carta. Habla de tí, y de la locura que significa el no dejar de pensarte.
Cada mañana despierto y sol te nombra, y aún entre la lluvia, pareciese que susurrara tus letras.
Tienes esa canción al caminar, y te empeñas en disipar las dudas de nuestras vidas. Siempre alegre, positiva, con una sonrisa que regalar o una frase esquiva; siempre te estaré agradecido por acompañar mi soledad.
En estos momentos te pienso y me es imposible no sonreír, es que estás llena de vida, y los días caminan al unísono con tu rostro. Como un pacto de complicidad donde he de brillar con tu dicha y apagar por tu melancolía.
Si te dijera que eres perfecta, me regañarías. Pues no es de tí sentirte como tal, pero a mis ojos, eres todo lo que alguien podría desear para si.
Perdóname: esto cambiará las cosas, y aquellas margaritas en tus mejillas sucumbirán a su dueño, su profundidad mística y alborotada simetría.
Lo he meditado tanto, y cuál ladrón, he robado a la Luna su tranquilidad, dejándola desnuda entre la neblina. No encontré la respuesta que vive en tu corazón. Ese laberinto de paredes cálidas que he tratado de resolver mil y una vez, perdiendo siempre en el intento. Quizás al sincerarme, encuentre la puerta que tanto ansié, o peor, el pozo que lleve a cruel destino.
Pues ese otoño, en que las hojas caían sobre nuestras manos fundidas por amor, dejó una cicatriz.
Tu locura y pasión es lo que todo hombre sediento busca en un desierto de rostros apenas reconocibles. Esas palabras que me acurrucan por las madrugadas, inspirándome valor para afrontar la vida, y me arman a ser lo que quieres para mi. Nunca me has rogado, y contadas veces me muestras tu debilidad. Tu fortaleza es siempre refugio en mi adversidad, y tu tacto tibio es capaz de revivir la inspiración.
Te dedicaría poemas y notas, pero eres de aquellas que prefieren el silencio, y que en la intimidad, el lenguaje corporal haga lo suyo.
He tratado de no olvidar aquello que me enseñas con esmero, a valorar la confianza, la belleza de los detalles y la verdad dominante dando cara.
Aquí estoy maestra, lo enseñado te lo demuestro y con creces.
Han sidos años de absoluto actuar, pensando cada gesto, siguiendo tus ojos y nunca he dudado de tus sueños.
Pues contigo, el tiempo se vuelve infinito, y lo relativo, absoluto. Si hasta el pestañear lo conviertes en un espectáculo mágico.
La noche y el día dan paso a tu vida, la mía, y porque no decirlo, la nuestra.
No temeré nunca más, pues tengo tu mano sobre mi, el resto, sucederá.
Es una nueva línea en tu diario: en mi felicidad siempre abrirá senda la tuya propia, tenlo seguro.
Por gestos, miradas y risas eternas, que iniciaron una tarde al borde de un ánden olvidado.
Lunática, todo cambiará, pero la oscuridad huirá del alba tal como ayer y siempre.
Ahórrate las palabras por respuesta, sólo regálame tu sonrisa cómplice..."

Nunca llegaste a manos de Lunática. Y me conformé por aullar a una Luna silenciosa, testigo de esta cobardía.
Me lo perdonaré algún día?
Seríamos otros hoy?
Y aunque hoy caminamos juntos bajo las hojas, nuestras manos sólo se rozan con vergüenza.
Las miradas se ruborizan, y cuando el tiempo se comienza a detener alrededor, evitamos notarlo.
Qué será?
Nunca
me cansaré de acomodar el mechón de pelo sobre tu frente. Y sé que tu
tampoco, pues al sentir mi mano, siempre cierras los ojos.
Inoportuno~
Venía de lo más cómodo en la micro, leyendo "Cien años de soledad" cómo por quinta vez, y pensando una tontera.
Y si pásara algo en la micro, atinaría a hacer algo?
Venía tan pérdido en mi propio pensamiento, que casi no noté que la niña que venía a mi lado se desmayó y cayó por la escalera del fondo de la micro.
Sinceramente, estaba preparado a que pasará algo así, o al menos, estaba mentalizado.
Pero para mi sorpresa, me quedé congelado, y después de contar hasta 5, me agaché a tomarla del brazo junto con otro tipo y levantarla. Me sorprendió lo pesada que estaba, y noté que estaba totalmente inconsciente. Me asusté.
Despertó y sólo balbuceó algo, que no logré entender.
El otro tipo le dijo "trata de ponerte de pie por favor", y yo asustado le pregunté "estás bien?". Para más remate, estaba a segundos de bajarme. Ella no me miró y sólo cruzó los brazos y se movió al asiento que dejé vacío.
La gente la miraba sorprendida. Yo también, pero ya había tocado el timbre para que la micro se detuviese. Me quedé mirándola, y siento que sólo de vergüenza ella no me correspondió.
Cuando pisé la calle, miré al arbusto que todo los días observo. No miento, que aún estaba un poco alterado y espantado. La reacción de ella no fue normal, o si?
En primavera el arbusto regala unas flores preciosas, y aunque diminutas, demuestran una gran belleza y elegancia.
Ya no estaba. Fue cortado.
Así que sólo miré el cielo, que tampoco tenía buenas noticias para mi. Gris.
Nieblina, cómo aquella que nubla algunos ojos y corazones.
El semáforo sin energía y ese cruce peligroso en una avenida atestada de autos.
Jueves, pensé que eras un día generoso, qué dabas la bienvenida al próximo fin de semana.
Pero te noto ido, inoportuno.
Y aunque me mentalicé para un evento en la vía pública donde sólo estuviesen involcrados desconocidos, o un jueves soleado, como el día anterior, con aires de primavera y jovialidad descongeladora, no fue así.
No estaba preparado para nada hoy. Improvisé.
Y seguiré improvisando, hasta que recupere el sueño perdido, o hagas cambiar mi día.
Sólo espero no ser inoportuno.
Y si pásara algo en la micro, atinaría a hacer algo?
Venía tan pérdido en mi propio pensamiento, que casi no noté que la niña que venía a mi lado se desmayó y cayó por la escalera del fondo de la micro.
Sinceramente, estaba preparado a que pasará algo así, o al menos, estaba mentalizado.
Pero para mi sorpresa, me quedé congelado, y después de contar hasta 5, me agaché a tomarla del brazo junto con otro tipo y levantarla. Me sorprendió lo pesada que estaba, y noté que estaba totalmente inconsciente. Me asusté.
Despertó y sólo balbuceó algo, que no logré entender.
El otro tipo le dijo "trata de ponerte de pie por favor", y yo asustado le pregunté "estás bien?". Para más remate, estaba a segundos de bajarme. Ella no me miró y sólo cruzó los brazos y se movió al asiento que dejé vacío.
La gente la miraba sorprendida. Yo también, pero ya había tocado el timbre para que la micro se detuviese. Me quedé mirándola, y siento que sólo de vergüenza ella no me correspondió.
Cuando pisé la calle, miré al arbusto que todo los días observo. No miento, que aún estaba un poco alterado y espantado. La reacción de ella no fue normal, o si?
En primavera el arbusto regala unas flores preciosas, y aunque diminutas, demuestran una gran belleza y elegancia.
Ya no estaba. Fue cortado.
Así que sólo miré el cielo, que tampoco tenía buenas noticias para mi. Gris.
Nieblina, cómo aquella que nubla algunos ojos y corazones.
El semáforo sin energía y ese cruce peligroso en una avenida atestada de autos.
Jueves, pensé que eras un día generoso, qué dabas la bienvenida al próximo fin de semana.
Pero te noto ido, inoportuno.
Y aunque me mentalicé para un evento en la vía pública donde sólo estuviesen involcrados desconocidos, o un jueves soleado, como el día anterior, con aires de primavera y jovialidad descongeladora, no fue así.
No estaba preparado para nada hoy. Improvisé.
Y seguiré improvisando, hasta que recupere el sueño perdido, o hagas cambiar mi día.
Sólo espero no ser inoportuno.
27 agosto, 2013
Tiempo~
Mientras me tomo una taza de té, el tiempo parece detenerse...
Cuando estoy con ella durante las tardes de otoño, el tiempo vuela...
Si miro el cielo por la noche y fijo las estrellas en aquel azul profundo, el tiempo comienza a ir más lento ...
Nunca entenderé por qué el tic-tac acelera estando solos en mi sala...
Al hablar de amor, el tiempo se desvanece...
Por las ventanas del metro, el paisaje se vuelve naranjo, y el sol se despide a su descanso, dejando sólo al tiempo esperando...
No uso reloj de muñeca, prefiero guiarme por el instinto, y saber que siempre hay lugar y tiempo, para vivir...
Hay noches en que me haces falta, para amar, dormir y soñar...
Sin duda, con o sin tí, todo cambia.
Tiempo, si no te conociera, diría que eres eterno.
23 agosto, 2013
Un paso adelante~
El primer paso es el más complicado; está lleno de prejuicios y miedo. Darlo es una prueba de fortaleza y valor.
A veces no hacemos las cosas porque somos miedosos. El qué dirán repercute de manera directa en nuestro accionar.
Un ejemplo simple.
Abrir la ventana de la micro.
Chesuuuuuuuu! Algo tan simple, pero que nos deja 2 posibles situaciones.
Esa lógica aplicado a algo del día a día.
Pero si pensamos en algo más personal como "Qué voy a estudiar al salir del colegio?"
Algunos lo tienen decidido años antes, y saben qué necesitan para entrar a la carrera que quieren, cuánto necesitan, o si piensan trabajar, en qué invertir plata o en fin, a qué se van a dedicar en su vida adulta.
Otros, como yo, tuvimos ese miedo de equivocarnos, porque no sabíamos qué queriamos hacer. También las expectitvas que todos tienen puesta en ti, es una gran presión. No quieres defraudar a nadie a esa edad, y por sobre todo a tus padres. Sientes que les debes tanto por todos los años que han pasado a tu lado apoyándote.
Pero pensaste en que harás lo que te haga feliz? o simplemente lo que esperan de ti?
Esa duda, te hace dar un paso en falso. Pero no está mal equivocarse, es parte de la vida. Nos enseña a valorar las cosas, a tomar el peso de lo que nos corresponde y por sobre todo, a valorar la vida en todos sus aspectos.
Yo quiero ser artista.
Hago música, escribo, imagino mundos inexistentes, me divierto haciéndolo. Prefiero a que un poema, un blog o una canción exprese lo que tengo dentro, y no una ecuación o una planilla con fórmulas. El arte en todos sus campos, dramático, musical, visual, todo, es una vía directa al corazón. No tiene filtros.
Una canción toca la fibra sensible de la persona. Un cuadro puede transportarte a otra dimensión. Los poemos nos hacen llorar, reír, odiar y amar. Somos nosotros.
Pero no he sido capaz de dar el primer paso... aún.
Preferí preparar el terreno, y tener todo a favor, para comenzar.
A diferencia de ese niño que toma su guitarra, se planta frente a sus padres y les dice: Seré músico.
No renunciaré a ese sueño, y borraré ese miedo estúpido, ese prejuicio que tengo y tenemos respecto al arte en Chile.
No quiero ser un millonario, ni un connotado ni famoso.
Sólo me interesa ser feliz, y poder compartir eso. Que la persona que esté a mi lado, también lo sea, y que me recuerden haciendo lo que me gusta.
Por eso, el primer paso, debe ser seguro, se debe tener el coraje, la valentía de asumir esa condición, de comenzar algo nuevo, hermoso y desconocido, como dice Mario Hugo.
Somos capaces de hacerlo. Siempre lo hemos sido, y siempre lo seremos.
El miedo es una invención más del sistema contra nosotros, para que esa idea que tienes en la cabeza, se mantenga ahí, encerrada en una jaula para siempre, y que no llegue a otro, que haga volar la suya propia, y contagie esta hermosa revolución de alegría, y felicidad.
Los agentes principales de la felicidad y el bienestar, la paz y la armonía, somos nosotros. Nadie nos puede quitar eso.
Un paso adelante, y te prometo que diez más harán lo mismo, y cuando seamos miles, el cielo cambiará de color, y volverá a ese azul profundo de la niñez, cuando la sonrisa era la única moneda de cambio.
Utopía?, eso ya es restringirlo a algo imposible.
Es una realidad y como tal, aceptémosla
A veces no hacemos las cosas porque somos miedosos. El qué dirán repercute de manera directa en nuestro accionar.
Un ejemplo simple.
Abrir la ventana de la micro.
Chesuuuuuuuu! Algo tan simple, pero que nos deja 2 posibles situaciones.
- Abrir la ventana y quedar como winner
- No poder abrirla y quedar como pollo.
Esa lógica aplicado a algo del día a día.
Pero si pensamos en algo más personal como "Qué voy a estudiar al salir del colegio?"
Algunos lo tienen decidido años antes, y saben qué necesitan para entrar a la carrera que quieren, cuánto necesitan, o si piensan trabajar, en qué invertir plata o en fin, a qué se van a dedicar en su vida adulta.
Otros, como yo, tuvimos ese miedo de equivocarnos, porque no sabíamos qué queriamos hacer. También las expectitvas que todos tienen puesta en ti, es una gran presión. No quieres defraudar a nadie a esa edad, y por sobre todo a tus padres. Sientes que les debes tanto por todos los años que han pasado a tu lado apoyándote.
Pero pensaste en que harás lo que te haga feliz? o simplemente lo que esperan de ti?
Esa duda, te hace dar un paso en falso. Pero no está mal equivocarse, es parte de la vida. Nos enseña a valorar las cosas, a tomar el peso de lo que nos corresponde y por sobre todo, a valorar la vida en todos sus aspectos.
Yo quiero ser artista.
Hago música, escribo, imagino mundos inexistentes, me divierto haciéndolo. Prefiero a que un poema, un blog o una canción exprese lo que tengo dentro, y no una ecuación o una planilla con fórmulas. El arte en todos sus campos, dramático, musical, visual, todo, es una vía directa al corazón. No tiene filtros.
Una canción toca la fibra sensible de la persona. Un cuadro puede transportarte a otra dimensión. Los poemos nos hacen llorar, reír, odiar y amar. Somos nosotros.
Pero no he sido capaz de dar el primer paso... aún.
Preferí preparar el terreno, y tener todo a favor, para comenzar.
A diferencia de ese niño que toma su guitarra, se planta frente a sus padres y les dice: Seré músico.
No renunciaré a ese sueño, y borraré ese miedo estúpido, ese prejuicio que tengo y tenemos respecto al arte en Chile.
No quiero ser un millonario, ni un connotado ni famoso.
Sólo me interesa ser feliz, y poder compartir eso. Que la persona que esté a mi lado, también lo sea, y que me recuerden haciendo lo que me gusta.
Por eso, el primer paso, debe ser seguro, se debe tener el coraje, la valentía de asumir esa condición, de comenzar algo nuevo, hermoso y desconocido, como dice Mario Hugo.
Somos capaces de hacerlo. Siempre lo hemos sido, y siempre lo seremos.
El miedo es una invención más del sistema contra nosotros, para que esa idea que tienes en la cabeza, se mantenga ahí, encerrada en una jaula para siempre, y que no llegue a otro, que haga volar la suya propia, y contagie esta hermosa revolución de alegría, y felicidad.
Los agentes principales de la felicidad y el bienestar, la paz y la armonía, somos nosotros. Nadie nos puede quitar eso.
Un paso adelante, y te prometo que diez más harán lo mismo, y cuando seamos miles, el cielo cambiará de color, y volverá a ese azul profundo de la niñez, cuando la sonrisa era la única moneda de cambio.
Utopía?, eso ya es restringirlo a algo imposible.
Es una realidad y como tal, aceptémosla
Estás a un paso de ser feliz, que no te frene el miedo.
Olvido~
"Nunca zarpará de mi memoria, aquella mirada que hasta hoy, es el mayor enigma en mi vida..."
Olvidar.
Es difícil olvidar sobre todo cuando se es orgulloso... peor rencoroso.
No tengo una libreta donde anotar lo que me han hecho, pero parecen más bien espinas.
"Supéralo", sería lo mejor. Pero es difícil olvidar.
Siempre queda una marca, para bien o mal.
Somos lo que somos por nuestro pasado. Es imposible renegarlo.
Yo no estoy orgulloso del mio, pero aquí estoy, amando la vida, escribiendo historias y buscando mi rinconcito en el mundo.
El ayer fue, y el hoy será ... y el mañana?
Sólo llevo en mi mochila mi sonrisa, mi guitarra y mis recuerdos. Lo demás, viene y va.
Es una carga complicada, pero me acompañará siempre.
Cuando me pierdo, no pido direcciones; pido que me ayuden a desempolvar algo pasado, que me ayude a reencontrame con quien soy.
Frágil memoria, y días tallados en roca.
Olvidar.
Es difícil olvidar sobre todo cuando se es orgulloso... peor rencoroso.
No tengo una libreta donde anotar lo que me han hecho, pero parecen más bien espinas.
"Supéralo", sería lo mejor. Pero es difícil olvidar.
Siempre queda una marca, para bien o mal.
Somos lo que somos por nuestro pasado. Es imposible renegarlo.
Yo no estoy orgulloso del mio, pero aquí estoy, amando la vida, escribiendo historias y buscando mi rinconcito en el mundo.
El ayer fue, y el hoy será ... y el mañana?
Sólo llevo en mi mochila mi sonrisa, mi guitarra y mis recuerdos. Lo demás, viene y va.
Es una carga complicada, pero me acompañará siempre.
Cuando me pierdo, no pido direcciones; pido que me ayuden a desempolvar algo pasado, que me ayude a reencontrame con quien soy.
Frágil memoria, y días tallados en roca.
![]() |
| El otoño pasa, todos lo saben; pero los árboles lo recuerdan a viva piel. |
22 agosto, 2013
Por las mañanas~
No conozo a muchos que adoren madrugar, sólo mi abuela.
Las mañanas de día de semana, o mal nombrados, dia laborales, son tortuosas. Aunque me levante con ánimo, el frío y el sueño hacen lo suyo, y al final, aunque esté feliz, las odio.
La peor mañana es la del día Lunes. Maldito Lunes!! D:
Nunca los domingos me acuesto temprano, soy de sueño laaargo y aparece este día tonto a cortar mis horas de placer culpable :(
Si tuviera un deseo, pediría que se borraran los lunes del calendario. Para siempre.
Aunque después odiaría los martes y los miércoles, etc etc.
Lunes, entiende, soy yo, no eres tú :(
Siempre me baño en la mañana, y pienso en mi día o días anteriores, nunca pienso en la ducha cosas para adelante. Sólo medito mucho, canto, y siempre se me ocurren las respuestas que debi darle a alguien días atrás, y que en verdad, dije alguna tontera sin sentido.
Si tuviera una ducha encima de mi silla del escritorio cuando escribo, ya tendría algún premio literario. O habría encontrado la cura a alguna enfermedad mortal o parte del secreto de la vida. Es una cosa impresionante las ideas que aparecen en una ducha, creo que debe ser el vapor del agua potable, como tiene cloro, al inhalarlo produce un estado de catarsis, o quién sabe.
Me demoro mucho, Quizás qué pensará mi mamá jajaja
Cuando salgo de mi casa, mi perro siempre se queda mirando por la ventana. Hay veces que prometo me devolvería a abrazarlo y quedarme con él. Es tan tierno, y pone su carita de pena al verme afuera, y para más remate, se pone a llorar. Tendría que ser demasiado insensible para ignorarlo.
"Salgo cada amanecer y parece que está todo igual ..."
Siempre los choferes de la micro con el café en la mano, tratando de capear el frío de las mañanas en invierno, y su buen sanguche en las mañanas de verano.
En el paradero las misma personas que deben tener un horario parecido al mío. Oficinistas, secretarias, profesores, colegiales, Mamás con hijos chicos, Papás con bebés, etc. Hay de toda la fauna en ese metro cuadrado de ciudad.
El viaje siempre entre soñoliento, con música y un buen libro, es acompañado por el sol que tímidamente sale tras la cordillera cada mañana. La hora transcurre tranquila, y llego a destino.
Típicas mañanas de semana. Rutina?, pareciese, pero siempre hay algún detalle.
Como ese encuentro con algún conocido y esa sonrisa que te regala a primera hora del día.
O ese pensamiento que se viene a la cabeza al mirar el cielo azul después de la lluvia. O quizás algo más simple. y ver entre la gente alguien parecido a un conocido, e instantáneamente sonreir de la sorpresa.
Nunca son iguales las mañana, las tardes ni las noches. Es cosa de estar atentos a las casualidades de la vida, eso que se te pone por delante mientras respiras y sólo depende de tí que se convierta en algo que cambie tu día.
Si creo en las casualidades?, en parte, porque me gustan las sorpresas, pero todo tiene su objetivo, y si sucedió es porque así se quiso. Lo más probable es que sea importante en mi día, mis días o mi vida.
Depende tan sólo de tí.
Las mañanas de día de semana, o mal nombrados, dia laborales, son tortuosas. Aunque me levante con ánimo, el frío y el sueño hacen lo suyo, y al final, aunque esté feliz, las odio.
La peor mañana es la del día Lunes. Maldito Lunes!! D:
Nunca los domingos me acuesto temprano, soy de sueño laaargo y aparece este día tonto a cortar mis horas de placer culpable :(
Si tuviera un deseo, pediría que se borraran los lunes del calendario. Para siempre.
Aunque después odiaría los martes y los miércoles, etc etc.
Lunes, entiende, soy yo, no eres tú :(
Siempre me baño en la mañana, y pienso en mi día o días anteriores, nunca pienso en la ducha cosas para adelante. Sólo medito mucho, canto, y siempre se me ocurren las respuestas que debi darle a alguien días atrás, y que en verdad, dije alguna tontera sin sentido.
Si tuviera una ducha encima de mi silla del escritorio cuando escribo, ya tendría algún premio literario. O habría encontrado la cura a alguna enfermedad mortal o parte del secreto de la vida. Es una cosa impresionante las ideas que aparecen en una ducha, creo que debe ser el vapor del agua potable, como tiene cloro, al inhalarlo produce un estado de catarsis, o quién sabe.
Me demoro mucho, Quizás qué pensará mi mamá jajaja
Cuando salgo de mi casa, mi perro siempre se queda mirando por la ventana. Hay veces que prometo me devolvería a abrazarlo y quedarme con él. Es tan tierno, y pone su carita de pena al verme afuera, y para más remate, se pone a llorar. Tendría que ser demasiado insensible para ignorarlo.
"Salgo cada amanecer y parece que está todo igual ..."
Siempre los choferes de la micro con el café en la mano, tratando de capear el frío de las mañanas en invierno, y su buen sanguche en las mañanas de verano.
En el paradero las misma personas que deben tener un horario parecido al mío. Oficinistas, secretarias, profesores, colegiales, Mamás con hijos chicos, Papás con bebés, etc. Hay de toda la fauna en ese metro cuadrado de ciudad.
El viaje siempre entre soñoliento, con música y un buen libro, es acompañado por el sol que tímidamente sale tras la cordillera cada mañana. La hora transcurre tranquila, y llego a destino.
Típicas mañanas de semana. Rutina?, pareciese, pero siempre hay algún detalle.
Como ese encuentro con algún conocido y esa sonrisa que te regala a primera hora del día.
O ese pensamiento que se viene a la cabeza al mirar el cielo azul después de la lluvia. O quizás algo más simple. y ver entre la gente alguien parecido a un conocido, e instantáneamente sonreir de la sorpresa.
Nunca son iguales las mañana, las tardes ni las noches. Es cosa de estar atentos a las casualidades de la vida, eso que se te pone por delante mientras respiras y sólo depende de tí que se convierta en algo que cambie tu día.
Si creo en las casualidades?, en parte, porque me gustan las sorpresas, pero todo tiene su objetivo, y si sucedió es porque así se quiso. Lo más probable es que sea importante en mi día, mis días o mi vida.
Depende tan sólo de tí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





